Dejo
hoy constancia en este blog de la que según dicen es la mayor operación contra
el tráfico de hachís completada en España días atrás. No cabe duda que detrás
de este gran golpe a las organizaciones de narcotraficantes hay un enorme
trabajo y una gran profesionalidad de todos los funcionarios que la han hecho
posible, desde aquí mi reconocimiento a todos. Les dejo a continuación la nota
de prensa de la Agencia Tributaria.
La
Agencia Tributaria y la Policía Nacional, en el marco de una investigación
conjunta, han completado el mayor golpe dado hasta la fecha en España al
tráfico de hachís por vía marítima, con la aprehensión, en apenas cinco días,
de cuatro veleros de alta gama pertenecientes a la misma organización que
portaban más de 30 toneladas de hachís y la detención de nueve miembros de la
organización, de orígenes búlgaro y ruso. La operación completa actuaciones
anteriores y eleva la cifra global aprehendida a más de 35 toneladas.
La operación marítima, de grandes dimensiones y denominada “Goleta-Gratil”, se
ha desarrollado entre los días 24 y 28 de septiembre en diversos escenarios
marítimos del océano Atlántico, contando con la participación de cuatro
patrulleros, un helicóptero y un avión de Vigilancia Aduanera de la Agencia
Tributaria, y el BAM “Meteoro” de la Armada, que se suman a la investigación
desarrollada durante meses por efectivos de la Agencia Tributaria y Policía
Nacional.
El origen de las actuaciones La investigación arranca en octubre de 2019,
cuando investigadores del Área Regional de Vigilancia Aduanera de la Agencia
Tributaria en Andalucía y de Policía Nacional detectaron una embarcación sospechosa
de narcotráfico, el “Amaalta”, comenzando una investigación conjunta sobre ésta
y otras embarcaciones. Esta organización habría establecido inicialmente su
base de operaciones en las Islas Baleares, desde donde pretendía preparar las
embarcaciones fuera del posible control que normalmente se ejerce por parte de
las Fuerzas de Seguridad sobre las zonas más activas o calientes en las que
actúan las organizaciones para llevar a cabo este tipo de actividades ilícitas.

Las
actuaciones conjuntas fueron judicializadas en el Juzgado Mixto Nº 5 de El
Puerto de Santa María, abriéndose posteriormente nuevas diligencias, en función
del avance de las investigaciones, en el Juzgado de Instrucción Nº 3 de
Manacor, Juzgado de Instrucción Nº 3 de Inca y el Juzgado de Instrucción Nº 2
de Telde (Gran Canaria).
Durante la investigación, en los meses siguientes se detectan más embarcaciones
sospechosas de la misma organización (“Phase One”, “Hanna”, “Sweet Breeze”,
“Eagle Ray” y “Carla”), todos ellos veleros de alta gama.
El primer fruto de la investigación conjunta se produce durante el Estado de
Alarma, el 26 de marzo, cuando el patrullero “Paíño” de Vigilancia Aduanera,
con base en Palma de Mallorca, aborda a 80 millas al sur de Mallorca el velero
“Phase One”, de 17,2 metros de eslora y bandera holandesa, con 4.244 kilos de
hachís, en una actuación en alta mar de alto riesgo debido a dos
circunstancias: primero las condiciones de la mar y segundo el intento de
sabotaje mediante un incendio por parte de la tripulación que viajaba a bordo,
dos súbditos búlgaros que fueron puestos a disposición del Juzgado Número 3 de
Manacor que dirigía esa investigación junto con la Fiscalía de Palma de
Mallorca.
Posteriormente, el 14 julio de 2020, se produce la segunda actuación contra la
organización, mediante la intervención del “Hanna”, de 14,5 metros de eslora y
bandera del Reino Unido, en el Golfo de Cádiz, con 360 kilos de hachís a bordo.
La
macro-operación marítima.
Finalmente, en septiembre de 2020, la organización desarrolla un importante
despliegue de medios, en el que ponen a la mar simultáneamente los cuatro
veleros que estaban siendo objeto de control por los investigadores de
Vigilancia Aduanera y Policía Nacional: el “Sweet Breeze”, el “Eagle Ray”, el
“Amaalta” y el “Carla”.
A partir de ese momento se activa un dispositivo de control marítimo con la
finalidad de proceder a su interceptación, en el que participan medios de
Vigilancia Aduanera y de la Armada española, que se culmina con éxito,
aprehendiendo los cuatro veleros, lo que constituye un importante hito en la
lucha contra el narcotráfico, dado que se trata del mayor golpe dado al tráfico
de hachís por vía marítima.
El “Sweet Breeze”, de bandera del Reino Unido y 21,99 metros de eslora, es
abordado por el patrullero ‘Sacre’ de Vigilancia Aduanera, con base en Las
Palmas, el 24 de septiembre, al sudeste de Fuerteventura y en aguas
internacionales, con 10.700 kilos de hachís.
El
“Eagle Ray”, de bandera del Reino Unido y 18,6 metros de eslora, es abordado
por el patrullero “Águila II” de Vigilancia Aduanera, con base en Algeciras, el
mismo 24 de septiembre, en aguas internacionales próximas al Estrecho de
Gibraltar con 9.300 kilos de hachís.
El “Amaalta”, de bandera alemana y 17,2 metros de eslora, es abordado el 26 de
septiembre por una dotación de presa de Vigilancia Aduanera embarcada en el
Buque de Acción Marítima (BAM) ‘Meteoro’ de la Armada Española frente a las
costas de Mauritania, en aguas internacionales, con una cantidad estimada de
4.500 kilos de hachís.
En este caso la operativa resultó especialmente compleja, debido a que el
velero presentaba una importante vía de agua que motivó que quedara sin
gobierno a merced de unas condiciones meteorológicas muy desfavorables tras la
actuación, y que ha llevado finalmente al hundimiento del velero en el regreso
a puerto.
Finalmente, el “Carla”, de bandera holandesa y 16,2 metros de eslora, es
abordado el 28 de septiembre en aguas al sudeste de Fuerteventura por el
patrullero “Sacre” de Vigilancia Aduanera, con base en Las Palmas, con una
cantidad estimada de 6.000 kilos de hachís.
Las embarcaciones intervenidas, junto con la droga y los detenidos, han sido
puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes.
La
relevancia de la organización.
Estas actuaciones policiales suponen un gran golpe a la que los investigadores
consideran la mayor organización criminal dedicada al tráfico de hachís por vía
marítima compuesta por delincuentes de países del Este, habiéndose frustrado la
introducción, en conjunto e incluyendo las aprehensiones previas de la
primavera pasada, de más de 34 toneladas de hachís, así como la incautación de
seis veleros valorados en más de 5 millones de euros.
Se ha atacado así a la capacidad logística de los máximos responsables de las
organizaciones criminales de origen búlgaros dedicadas al transporte de
sustancias estupefacientes en embarcaciones de recreo, evitando que nuevas
rutas surjan o aparezcan aprovechando la pandemia.
Al mismo tiempo, se ha intervenido abundante material en los registros
efectuados en los veleros, que será debidamente analizado por las fuerzas
actuantes para la detección de nuevas pruebas e indicios de la conducta
criminal. La investigación sigue abierta en estos momentos, tratando de localizar
e identificar nuevos integrantes de la organización criminal, no se descartan
nuevas detenciones.
La
coordinación internacional.
La compleja operativa de la organización, que modificaba con frecuencia el
nombre y pabellón de los veleros, ha requerido actuaciones en cinco países
europeos para lograr la identificación plena de los objetivos. Así, en el plano
internacional, mediante la coordinación del Centro de Inteligencia contra el
Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), se ha contado con la colaboración de
la National Criminal Agency (NCA) del Reino Unido, las autoridades holandesas,
búlgaras, griegas e italianas, el Maritime Analysis and Operation Centre –
Narcotics (MAOC-N) y Europol.
El intercambio de información con organismos internacionales como Europol y
MAOC-N, permite un mayor conocimiento y seguimiento de los grupos criminales
trasnacionales que, de manera itinerante, utilizan el territorio nacional y su
extensa costa para intentar llevar a cabo sus fines ilícitos.
En el caso de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, estas actuaciones
se enmarcan en el plan de intensificación de las actuaciones de investigación
de la Agencia Tributaria, y en concreto, ha sido coordinado a través de las
Oficinas de Inteligencia Marítima por la Subdirección General de Operaciones,
mediante la operación “Nautilus”, cuyo propósito principal es determinar las
relaciones entre individuos y embarcaciones sospechosas de dedicarse a
actividades ilícitas.
A su vez, en el marco de la presente emergencia sanitaria provocada por la
COVID-19, por parte de la Policía Nacional se han establecido una serie de
medidas preventivas para combatir el narcotráfico en la actual situación, ya
que el tráfico de drogas a gran escala continuaba con su actividad habitual e,
inclusive, en algunos casos se ha visto incrementada aprovechando la especial
situación y las restricciones sanitarias existentes.
En la operación en su conjunto han participado, por parte de la Agencia
Tributaria, la Subdirección General de Operaciones de Vigilancia Aduanera, la
red de Oficinas de Inteligencia Marítima de V.A. y las Áreas Regionales de V.A.
de Andalucía, Canarias y Baleares. Por parte de Policía Nacional han
participado la Sección IV BCE-UDYCO Central, BCE-Grupo 50, BCE-GRECO Cádiz,
Sección OCT BCCO-UDYCO Central, UDYCO Mallorca, UDYCO Las Palmas y GRECO
Málaga.